viernes, 7 de noviembre de 2025

ORAR Y QUE DIOS ESCUCHE

 Dice Gadea:

Yo también necesito creer para seguir viviendo. Si no, ¿cómo?

No soy más lista que nadie; yo también necesito creer que mis ruegos, de alguna manera, son escuchados por alguien, por algo; que no quedan en este minúsculo espacio que habito, inútiles y sin sentido.

Me basta con creer —creer en algo, aunque no adivine su forma, su materia, su color o como quiera que se pueda definir algo que no conoces—. Me da igual lo que sea: mi cuerpo, el cosmos, la energía cuántica, un señor barbudo o la moringa de mi patio; solo necesito creer que me oye y que existe la posibilidad de que mis súplicas sean atendidas.

Creer y posibilidad: dos palabras que parecen débiles, que no concretan nada, que no aseguran nada. Sin embargo, son algo así como males necesarios, sin los cuales no avanzamos.

No sé si esa necesidad de creer tiene sus raíces en el entorno espacial y temporal en el que se desarrolla mi vida o si es algo ancestral. Más bien me inclino a pensar que es algo primitivo. Por otra parte, me parece notable que esa necesidad, siendo tan antigua, no haya desaparecido ni menguado siquiera en nuestros tiempos. Parece algo innato, algo de lo que nunca llegaremos a librarnos. Amén. 


lunes, 27 de octubre de 2025

LA BOCA DEL LOBO

 ¿Cuál es el lugar donde te sientes más seguro, más cómodo, donde puedes andar desnudo, donde puedes hacer lo que quieres cuando quieres, donde no tienes que dar explicaciones, ni razones, ni respuestas? ¿Cuál es el lugar donde vas a descansar, a simplemente contemplar la luz, a estar con tus propios pensamientos? Creo que ese lugar, sea el que sea para cada uno, ese lugar, es la boca del lobo. Bien puede ser la casa: un lugar de vida, un lugar de muerte. La boca del lobo.

Tu casa y también tu mente. 

Muchas veces, si no siempre, la causa de tu muerte coincide con la de tu resurrección. 

Ámbar


jueves, 23 de octubre de 2025

LAS MANOS DE MI MADRE-COMO PÁJAROS EN EL AIRE

Las manos de mi madre” (también conocida como “Como pájaros en el aire”), escrita por Peteco Carabajal:

 Las manos de mi madre

parecen pájaros en el aire,

historias de cocina

entre sus alas heridas de hambre.


Las manos de mi madre

saben qué ocurre por las mañanas,

cuando amasa la vida

horno de barro, pan de esperanza.


Las manos de mi madre

llegan al patio desde temprano,

todo se vuelve fiesta

cuando ellas vuelan junto a otros pájaros.


Junto a otros pájaros

que aman la vida

y la construyen con el trabajo,

arde la leña, harina y barro,

lo cotidiano se vuelve mágico.


Las manos de mi madre

me representan un cielo abierto,

un recuerdo añorado,

trapos calientes en los inviernos.


Ellas se brindan cálidas,

nobles, sinceras, limpias de todo,

cómo serán las manos

del que las mueve gracias al odio.


Las manos de mi madre

llegan al patio desde temprano,

todo se vuelve fiesta

cuando ellas vuelan junto a otros pájaros.


Junto a otros pájaros

que aman la vida

y la construyen con el trabajo,

arde la leña, harina y barro,

lo cotidiano se vuelve mágico.


Peteco escribió esta canción como homenaje a su madre, María Luisa Paz, y a todas las mujeres trabajadoras del interior argentino, especialmente las campesinas y amas de casa que sostienen la vida cotidiana con sus manos. 

Si quieres oír a Mercedes Sosa cantar esta canción, abre esto:

https://youtu.be/rftpGOsz6Us?si=kel7088IODS1E4GS





martes, 21 de octubre de 2025

RESPIRACIÓN. TODO LO QUE NECESITAS ES RESPIRAR.

La respiración es el proceso mediante el cual el cuerpo obtiene oxígeno (O₂) y elimina dióxido de carbono (CO₂).

Inhalas aire, el oxígeno pasa de los pulmones a la sangre. La sangre lo lleva a las células, donde se usa para producir energía. Luego, el CO₂ (producto de ese proceso) vuelve a los pulmones y se expulsa al exhalar. 

¿Somos conscientes de todo ese trabajo, de lo rápido que se hace, y de lo que significa?

Yo al respirar solo siento placer, bienestar, plenitud. Y es la única función de mi organismo que puedo sentir, si le presto atención. ¡Fascinante!

El momento en el que mi cuerpo deje de hacer eso, deje de respirar -cosa que no decidiré yo, como la mayoría de las cosas determinantes de la vida-, en ese momento, dejaré de ver el lugar donde esté, si me gusta o no, dejará de tener importancia, si está ordenado y limpio, dará igual.  Y peor aún: dejaré de ver a las personas que quiero.

Respirar es vivir, así que respira. 

lunes, 15 de septiembre de 2025

domingo, 14 de septiembre de 2025

DECÁLOGO

 COSAS QUE SÉ CON CERTEZA:

-Amo a mi familia.

-Echo de menos a mis padres.

-La gente buena puede hacer cosas malas y viceversa.

-Existe la belleza.

-Existe la amistad, la de un día y la de toda la vida, la interesada y la desinteresada.

-El dinero no da la felicidad pero puede darla.

-La vida es una gran experiencia.

-La muerte, a menudo, es una tragedia.

-La pobreza es una mierda; el capitalismo, también y el comunismo, por supuesto.

-La religión es una interesante invención y un arma tan destructiva como la empleada en Hiroshima y Nagasaki.

domingo, 27 de julio de 2025

EL PELIGRO DE LOS IDIOTAS, QUE NO TONTOS

 Cuando le preguntaron por los criterios a los que debían responder los kulaks, Lenin había dicho: !Ya se darán cuenta sobre la marcha". De ahí la incompresión de las víctimas ante una persecución sin motivos explícitos. Como ese kulak deportado que escribió, en una carta confiscada por la GPU:

¡Qué mala suerte la mía! Todavía hoy no llego a creer que me hayan hecho esto y no comprendo por qué me torturan así. Lo comprendería aún si fuera un ricachón o si hubiera hecho daño a alguien. Son idiotas y nos chupan la sangre, eso es todo.


El siglo de los genocidios

Bernard Bruneteau