jueves, 23 de octubre de 2025

LAS MANOS DE MI MADRE-COMO PÁJAROS EN EL AIRE

Las manos de mi madre” (también conocida como “Como pájaros en el aire”), escrita por Peteco Carabajal:

 Las manos de mi madre

parecen pájaros en el aire,

historias de cocina

entre sus alas heridas de hambre.


Las manos de mi madre

saben qué ocurre por las mañanas,

cuando amasa la vida

horno de barro, pan de esperanza.


Las manos de mi madre

llegan al patio desde temprano,

todo se vuelve fiesta

cuando ellas vuelan junto a otros pájaros.


Junto a otros pájaros

que aman la vida

y la construyen con el trabajo,

arde la leña, harina y barro,

lo cotidiano se vuelve mágico.


Las manos de mi madre

me representan un cielo abierto,

un recuerdo añorado,

trapos calientes en los inviernos.


Ellas se brindan cálidas,

nobles, sinceras, limpias de todo,

cómo serán las manos

del que las mueve gracias al odio.


Las manos de mi madre

llegan al patio desde temprano,

todo se vuelve fiesta

cuando ellas vuelan junto a otros pájaros.


Junto a otros pájaros

que aman la vida

y la construyen con el trabajo,

arde la leña, harina y barro,

lo cotidiano se vuelve mágico.


Peteco escribió esta canción como homenaje a su madre, María Luisa Paz, y a todas las mujeres trabajadoras del interior argentino, especialmente las campesinas y amas de casa que sostienen la vida cotidiana con sus manos. 

Si quieres oír a Mercedes Sosa cantar esta canción, abre esto:

https://youtu.be/rftpGOsz6Us?si=kel7088IODS1E4GS





martes, 21 de octubre de 2025

RESPIRACIÓN. TODO LO QUE NECESITAS ES RESPIRAR.

La respiración es el proceso mediante el cual el cuerpo obtiene oxígeno (O₂) y elimina dióxido de carbono (CO₂).

Inhalas aire, el oxígeno pasa de los pulmones a la sangre. La sangre lo lleva a las células, donde se usa para producir energía. Luego, el CO₂ (producto de ese proceso) vuelve a los pulmones y se expulsa al exhalar. 

¿Somos conscientes de todo ese trabajo, de lo rápido que se hace, y de lo que significa?

Yo al respirar solo siento placer, bienestar, plenitud. Y es la única función de mi organismo que puedo sentir, si le presto atención. ¡Fascinante!

El momento en el que mi cuerpo deje de hacer eso, deje de respirar -cosa que no decidiré yo, como la mayoría de las cosas determinantes de la vida-, en ese momento, dejaré de ver el lugar donde esté, si me gusta o no, dejará de tener importancia, si está ordenado y limpio, dará igual.  Y peor aún: dejaré de ver a las personas que quiero.

Respirar es vivir, así que respira.